La Turquesa es un fosfato de aluminio y cobre.
La palabra "turquesa"' es muy antigua y de origen indeterminado. Deriva del francés pierre turquoise, significando "piedra turca". Se piensa que esto surge de una confusión, ya que en Turquía no hay yacimientos de turquesa, pero eran comercializadas allí, y entonces la gema fue asociada con ese país.
El color es tan variable como el resto de sus propiedades, abarcando desde el blanco hasta el azul oscuro y el azul cielo, y desde el azul-verdoso hasta el verde-amarillento. El color azul es atribuido a cobre, mientras que el verde puede ser el resultado de impurezas de hierro o la deshidratación.
Propiedades y beneficios de la Turquesa:
- Piedra sanadora que ofrece bienestar corporal
- Potente purificadora
- Disipa las energías negativas
CUIDADOS: La turquesa es una piedra delicada que requiere cuidados especiales para mantener su belleza. Evita la exposición a productos químicos, perfumes, maquillaje y altas temperaturas, ya que pueden dañar su superficie y color. Para limpiar la turquesa, utiliza un paño suave y seco o agua tibia con jabón suave, evitando sumergirla por completo.