La Quiastolita o chiastolita es una variedad de la andalucita (Al2O SiO4). Se caracteriza por una curiosa inclusión carbonosa de grafito que dibuja, con su pigmentación más oscura, una cruz en el centro de la pieza de Quiastolita.
La Quiastolita llegó a los museos y colecciones europeas a mediados del siglo XVI, como un amuleto o recuerdo aportado por los peregrinos que volvían de Santiago de Compostela. En los catálogos se cita con el nombre de "lapis crucifer" o "lapis cruciatur", traducible por "piedra de cruz". la primera representación gráfica de una quiastolita aparece en el libro de Laet, De Gemmis et Lapidibus, publicado en 1648.
Propiedades y beneficios de la Quiastolita:
- Intensamente protectora
- Antiguamente se usaba para rechazar malos deseos y maldiciones
- Es una piedra creativa
- Calma los miedos