El lapislázuli es una roca utilizada como gema (semipreciosa), compuesta de lazurita (aluminosilicato de calcio y sodio), sodalita, calcita y pirita.
En el antiguo Egipto se consideraba una piedra muy importante y preciada, adornando los escarabajos sagrados con ella, o en máscaras funerarias. También la usaban para la medicina en forma de polvo.
El polvo del mineral, la lazurita , proporcionaba un pigmento azul, el azul ultramar, y en la Edad Media, se usaba para producir el característico pigmento azul ultramar para pintores.
Propiedades y beneficios del Lapislázuli:
- Estimula el pensamiento
- Aportando claridad y objetividad.
CUIDADOS del MINERAL: Se recomienda NO mojar el Lapislázuli para preservar su brillo y textura. La susceptibilidad del Lapislázuli al agua, al calor, a sustancias que manchan y a productos químicos del hogar indica que requiere un manejo cuidadoso para su uso diario.
Cuidados y mantenimiento:
- Para mantener tu colgante de plata chapado en oro con el brillo del primer día y evitar que la capa de oro se desgaste rápidamente, aplica estos cuidados básicos:
- Evita el contacto con químicos: Ponte el colgante siempre al final, después de aplicarte perfumes, cremas, lacas o maquillajes. Los alcoholes y ácidos aceleran la pérdida del baño de oro.
- Aleja el agua y la humedad: Quítatelo antes de ducharte, entrar a la piscina (el cloro lo daña gravemente) o al mar. Tampoco lo uses para hacer deporte, ya que el pH del sudor puede desgastar el recubrimiento.
- Límpialo con delicadeza: No utilices limpiadores de metales ni paños abrasivos. Frota suavemente la pieza con un paño de microfibra seco y suave tras cada uso para retirar restos de grasa o polvo.
- Guardado individual: Almacénalo en un lugar seco y en su cajita o funda textil original de forma individual. Evita que roce con otras joyas para que no se raye la superficie dorada.